¿Quien? ¿Yo?

                                                                               



Mi nombre completo es Melania Cecilia Castro, mi primer nombre proviene de la mitología griega: Melania la diosa de la negrura, mamá eligió el nombre convencida de que iba a ser negrita como papá y salí blanquita como mamá, mi segundo nombre es por mi abuela y nunca me gusto del todo, mas allá de por como suena, sino también porque no me llevo muy bien con mi abuela. Tengo mezcla española, cordobesa santiagueña y algo mas, digo algo más porque hay una parte de mi familia que no conozco.
No fui planeada, llegue de sorpresa justo cuando mis papas se querían separar.
Soy hija de un papá maestro y una mama que evolucionó de almacenera a psicóloga social, dos hermanos, uno fanático del básquet y otro amante de las artes plásticas, la música y la muerte, ángeles y cosas del mas allá.
De chiquita (por lo que me cuentan) era insoportablemente caprichosa, siempre pidiendo cosas más caras de lo que se podían comprar por lo cual mamá decía que la cigüeña se había equivocado, que había visto mar y pensó que era Mónaco. Esa frase antes me molestaba mucho y ahora me hace reír porque se la dice a mis hermanos.
Tengo el pelo castaño aunque siempre quise ser morocha, espalda y bustos medianamente grandes aunque siempre quise ser chica y escuálida. Aprendí a quererme tal como soy hace no mucho... y todavía me cuesta un poco.
Me rio todo el tiempo, mis amigos/as siempre lo resaltan aunque cuando me enojo no me sacan una sonrisa ni por casualidad. También me gusta hacer reír a la gente aunque hablando de temas serios me pongo a tono.
Prefiero regalar antes que recibir pero por supuesto amo las sorpresas. Tengo más amigos varones que mujeres, porque para histérica estoy yo.
Estudio periodismo, porque nunca fui buena en nada que requiera matemática, química lógica y demás, mi pasión siempre se inclino hacia las artes, la literatura y el cine, leo y escribo mucho toco la guitarra, amo escuchar música y me emociono con las buena películas.
Me gustan las actividades tranquilas y entre amigos pero cuando salgo me desinhibo bastante con ayuda del alcohol.
Tengo pésima memoria y creo que viene por parte de mi otra abuela que tiene alzheimer y de casualidad me reconoce.
Nunca serví para los deportes, lo que provoco que me apodaran “chancleta” por un tiempo en mi infancia.
Hablando un poco de amores, siempre admire a los chicos creativos, en su forma de ser y de expresarse, me gusta lo exótico y según mis amigas los “raritos” y “feitos”.Por lo general soy enamoradiza y como dijeron muchos “buena mina”. Eso nunca me sirvió de nada porque por lo menos a la clase de “raritos” que me gustan, siempre les gustan las hijas de puta.
Me gusta imaginar cosas lindas y perfectas y aunque nunca me juego por concretarlas, la paso bien imaginando.
Me encanta que me digan o escriban cosas pero las demostraciones me gustan mas.
Siempre fui medio tímida, de chiquita no hablaba con nadie más que mis papas y ahora hablo en principio con las personas que se ven simpáticas a primera vista.
Nunca fui de enojarme mucho, aunque cuando me enojo cuesta desenojarme y cuando me histeriqueo soy total y completamente insoportable. Odio los hospitales y mucho mas lastimarme.
Siempre me fue mas fácil pegarme que despegarme del pasado, me gusta ver fotos, videos y cosas escritas viejas acompañadas de anécdotas.
Cuando necesito descargas sentimentales escribo y siempre me costaron menos los títulos que el final.

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