Felisa me muero!



Como habrán visto en repetidos textos no me gusta generalizar (sarcasmo) pero, aunque muchos hayan utilizado esta idea, no hay nada más divertido que generalizar y encontrar aquellas similitudes entre los personajes que conforman las cenas de las fiestas de fin de año.

Yo, personalmente, soy una típica amante de la navidad que cuenta los días para armar el arbolito, organizando una salida previa para conseguir adornos nuevos, piensa qué se va a poner con semanas de anticipación el 24 y el 31 y que durante esos días no ve la hora de que nos juntemos a cenar y lleguen las doce para irme a escaviar y ponerme de la peluca hasta las 8 de la mañana, digo, a dormir.

En este afán de disfrutar este evento que es una vez al año siempre presto atención a cada detalle posible de lo que me rodea, pero no a todos les sienta tan bien estos eventos o al menos no en todos se ve a primera vista.

 Siempre hay uno que es omnipresente (por lo general alguien viejo) que se limita a ocupar su lugar en la mesa (suele ser siempre el mismo año tras año), comer todo lo posible y retirarse minutos después de las doce o después de los regalos. También están las viejas chichas que no paran de hablar en toda la noche y como las ves una vez al año te hacen una especie de autobiografía de su vida, estos personajes a su vez suelen recaudar parte de las sobras de la comida para comer al otro día como así también los huesos que sobren para el perro.

Seguidas veces existe alguien desubicado tanto en su forma de actuar como de vestir que seguramente no se da cuenta ya que es así en todos los encuentros. Suele haber también alguien que critica a todos realizando comparaciones con los logros que hizo en el ultimo tiempo. Esta el/la que lleva regalos para todos y el/la que no regala ni el último maní con chocolate que queda en la mesa. También están los chicos, los más grandes que se aburren después de los regalos y los más chicos que juegan hasta quedarse dormidos, ya que previamente corrieron como 50 veces alrededor de la mesa y lloraron porque su mamá los reto al frente de todos, haciendo al resto pasar un momento incomodo de paso.

Nunca falta el que se copetea y se ríe de todo o que baila de tal forma que al otro día si hay reunión de almuerzo tiene que ir con una bolsa en la cabeza, como así también la “chuchi” que actúa soretamente toda la noche pensando que de esa forma no va a “quedar mal”.

Paralelamente hay frases que aparecen en estos eventos tales como:

“che, ¿y el novio/a?”

“estas más flaca /gordita”

“¿y la facu/escuela?”

“¿y cuándo te volves?”

También suelen aparecer chistes, ya sean negros, verdes o de todos colores, como así también las sacadas de cuero donde no se salva ni el que esta en la otra punta de la mesa.

Mas allá de todo siempre llega ese momento donde todos sonríen, se abrazan y brindan, acordándose de los que están, con un mensaje de texto o una llamada, como así también de los que no, mirando al cielo. Es una época de alegría y de emoción donde seamos como seamos sabemos que es un momento para estar juntos y que por suerte así estamos, pese a los malos momentos o a los logros del año, tenemos con quien compartirlos y eso.. eso se llama familia, unida o no, completa o no, de sangre o no siempre es un momento para acordarnos de ella.


Feliz navidad y Felisa me muero!

3 pinguinos:

  • marce | 26/12/11 5:13

    que buena mirada de la navidad!!! leo y me ubico en cada personaje de nuestra mesa jajajjaj

  • Terremoto | 13/1/12 21:02

    me paso en navidad

    TIA MEDIO CONCHETA -che, y la novia

    YO- si, menos mal q llovió sino nos moriamos d calor hoy


    de año nuevo no me acurdo mucho :S

  • Ana Polari | 30/1/14 5:40

    Mel! Obvio que me acuerdo de vos y gracias por pasarte por mi blog! Me re copó este textito jajaja. Qué bueno que vos también sigas con la creatividad. Un abrazo!